Un verano contrastado pero prometedor
Del 1 al 31 de julio, la afluencia de turistas franceses experimentó un ligero descenso del 1,8%. Varios factores explican este fenómeno, como el fin de semana del 14 de julio que cayó en domingo, a diferencia del año anterior cuando coincidió con un viernes. Las elecciones legislativas, que terminaron el 7 de julio, y los largos puentes de mayo también pudieron influir en estas cifras.
En cambio, los veraneantes internacionales fueron más numerosos, registrando un aumento del 7% en comparación con 2023, un año que ya era de referencia para el turismo regional. Los últimos diez días del mes se beneficiaron especialmente del paso del Tour de France y del inicio de los Jeux Olympiques. Los clientes europeos proceden principalmente de Alemania, Países Bajos, Bélgica, Italia y Reino Unido. En cuanto a los clientes lejanos, se destaca la presencia de Estados Unidos, Canadá, Oriente Medio y Brasil.
Estos excelentes resultados confirman la estrategia del presidente Muselier, que luchó para que el Sud acogiera grandes eventos internacionales de los que se beneficia toda la economía.
En la hostelería al aire libre, la afluencia a los cámpings aumentó en julio y las perspectivas para agosto se presentan con la misma dinámica. Estos resultados demuestran el atractivo de nuestro territorio, más aún cuando la afluencia nacional disminuyó un 4% en julio y las reservas de agosto registran una caída del 3%.
El impacto de los grandes eventos
La hostelería urbana registra una tasa de ocupación del 81% en julio de 2024, lo que representa un ligero aumento con respecto al 79% de 2023. Este buen resultado se ve ampliamente impulsado por la Côte d'Azur, que experimentó tasas de ocupación históricas en julio gracias al paso del Tour de France. Todas las categorías de establecimientos se ven afectadas. En Nice, la tasa de ocupación alcanzó el 89% en julio. En Marseille, a pesar de una situación más contrastada, la tasa de ocupación aumenta al 77%, lo que supone una media de +4%.
La región Sud parece beneficiarse más de los grandes eventos que otras regiones francesas. Este fenómeno ya se había observado en 2023 con la Coupe du Monde de Rugby. El impacto económico de estos eventos es considerable, rondando los 400 millones de euros. La llegada de la llama olímpica a Marseille generó 20 millones d'euros de ingresos, y el paso del Tour de France por la Côte d'Azur, así como por los Hautes-Alpes, atrajo a 300 000 personas, de las cuales dos tercios se quedaron en el lugar, generando alrededor de 20 millones d'euros de beneficios económicos.
Una estrategia turística orientada a todo el año
La región Sud acogerá los Jeux d'hiver en 2030, lo que representará un escaparate excepcional para sus montañas. A nivel global, la afluencia aumenta en la región, especialmente fuera de la temporada alta, con un incremento del 4% entre enero y julio. Este es el resultado de una política turística que ya no se concentra únicamente en la temporada estival.
Al contrario, la Région Sud anima a los visitantes a descubrir su territorio durante todo el año. En Provence-Alpes-Côte d'Azur, es posible practicar ciclismo, senderismo, descubrir su gastronomía, su cultura, su patrimonio y su arte de vivir los 365 días del año. ¡Eso es el Sud!
La Gazette du Var — La Rédaction