Un país en busca de rumbo
Tras las elecciones europeas del 9 de junio, Emmanuel Macron expresó su descontento ante la derrota de su partido. Confesó que esto no le había agradado, destacando sus siete años de incansable trabajo por el progreso del país.
Ante este resultado, el presidente optó por disolver la Assemblée nationale, interrumpiendo así todos los trabajos legislativos en curso. Sin embargo, la energía desplegada por Emmanuel Macron durante los últimos siete años parece haber llevado al país a un callejón sin salida.
Las consecuencias son catastróficas en numerosos ámbitos: economía, seguridad, justicia, salud, cohesión social e migración. France se encuentra en una situación dramática, con un déficit público colosal y bajo la amenaza de una tutela del FMI.
France se encuentra en una situación dramática con 3 159 mil millones de déficit público, bajo la amenaza de una tutela del FMI y clasificada en la parte baja de la tabla a nivel mundial y europeo.
Desde hace casi cuatro meses, el país parece navegar sin rumbo.
Un gobierno bajo tensión
Para salir de esta crisis, el presidente nombró a Michel Barnier, figura de la tradición gaulliste, al frente del gobierno. Diputado precoz, negociador del Brexit y ahora Primer ministro a sus 73 años, encarna una nueva orientación.
Sin embargo, esta alianza entre Emmanuel Macron y la derecha es impugnada desde el principio por el NFP y el Rassemblement national. El destino del gobierno recae ahora en sus manos.
Gabriel Attal reaccionó rápidamente, afirmando que pediría al Primer ministro confirmar la ausencia de retrocesos en temas como la PMA, el derecho al IVG y los derechos LGBT.
En el plano económico, el Primer ministro descartó un aumento de impuestos para las clases medias y modestas. Sin embargo, no excluye un gravamen específico a los más ricos y una contribución de las multinacionales, abriendo potencialmente el camino a un regreso del ISF.
Elecciones simbólicas e influencias extranjeras
Por el lado de la Justicia, Didier Migaud, procedente de la izquierda, forma un dúo con Bruno Retailleau, nombrado ministro del Interior. La Justicia, ministerio soberano, ve así a una personalidad de izquierda integrarse en el equipo de Michel Barnier, un símbolo fuerte.
Este nombramiento puede interpretarse como un reconocimiento, pero también como una posible cortina de humo.
Respecto a la migración, France parece querer inspirarse en los modelos de países como Danemark, Pays-Bas y Allemagne. Estos países están actualmente gestionados por gobiernos sociodemócratas.
Bernard Bertucco Van Damme