Frank Castellano: «¡Crear emoción es nuestra misión!»
Frank Castellano, director del Chœur du Sud, participa por tercer año en la gira estival «Ça c’est le Sud».

Por tercer año consecutivo, el Chœur du Sud, dirigido por Frank Castellano, director artístico y director de coro, participa en la gira «Ça c’est le Sud», convertida en uno de los mayores encuentros populares itinerantes de Provence-Alpes-Côte d’Azur.
Con más de 100 000 espectadores en 2025, un elenco artístico reforzado y 30 fechas programadas este verano, el evento impulsado por la Région y François de Canson, vicepresidente de la Région a cargo de turismo, pretende celebrar los territorios, reunir a habitantes y veraneantes y promover un turismo sostenible.
Una edición 2026 que promete ser más intensa que nunca. Comenzó el 1 de julio en Sainte Marie y termina en La Londe les Maures el 17 de agosto.
Con su energía comunicativa, su repertorio unificador y la fuerza de sus 10 600 coristas, el Chœur du Sud, bajo la apasionada dirección de Frank Castellano, aporta dinamismo, emoción y cercanía a un evento que, más allá del espectáculo, celebra los territorios y a quienes los hacen vivir.
LA ENTREVISTA
Frank Castellano repasa el compromiso de su coral, la preparación artística y la energía colectiva que hacen del Chœur du Sud un pilar imprescindible de la gira.
Es la tercera vez que participa en la gira «Ça c’est le Sud». ¿Aumenta la intensidad año tras año?
Cada edición atrae a más gente. Se ve muy claramente. Año tras año, cada vez hay más personas que vienen a asistir a este magnífico encuentro. Se ha convertido en una cita muy esperada, y el público responde. Para nosotros, es un verdadero orgullo.
Y por el lado de los coristas, ¿cómo evoluciona?
También ahí la dinámica es impresionante. Somos entre 90 et 100 coristas por noche, pero no siempre son los mismos. Rotan según las fechas, lo que permite una gran diversidad. Es magnífico ver esta movilización voluntaria. Los coristas vienen por pasión, por el deseo de compartir un momento único.
Un repertorio ecléctico para crear ósmosis
¿Cuál será el repertorio este año?
Seguimos con un repertorio de variedades, porque el objetivo es hacer cantar al público y crear una verdadera ósmosis entre los artistas y los espectadores. Y este año tenemos la suerte de recibir a Julie Zenatti. Una parte de su repertorio se integrará en el nuestro. Cantará con nosotros en algunas canciones. Es una sola y misma parte, pero con momentos diferentes. Su voz, que tiene un timbre magnífico y una gran amplitud, va a amplificar realmente la emoción del espectáculo.
¿Cómo elige el repertorio?
Es mucho instinto. Nos apoyamos en la actualidad musical, en las canciones que funcionan, en las del momento. Pero también buscamos un equilibrio entre los temas del pasado y los de hoy en día. La idea es ser lo más ecléctico posible para ofrecer el máximo de emociones. Y una vez que he escrito los arreglos, veo muy rápido si funciona en el coro. Cuando funciona en los ensayos, sé que el público responderá.
¿Así que no modifica el programa de una noche a otra?
No, nunca. Estoy seguro de mi repertorio. Cuando un arreglo funciona, funciona en todas partes. Hasta ahora, siempre se ha cumplido.
Una hermosa mecánica colectiva
¿A cuántos coristas moviliza en total para asegurar las 30 fechas?
Si hacemos el cálculo, 100 coristas por noche durante 30 fechas representan 3 000 participaciones. Pero nuestra cantera es mucho más amplia: hoy somos 10 600 coristas inscritos. Para la gira, priorizo a los del sur de France. En cuanto a la dirección, soy yo quien asegura las 30 fechas. Los coristas cambian, pero el director de coro sigue siendo el mismo.
¿La organización y los traslados deben ser complejos de gestionar?
Es sobre todo una cuestión de organización. Ponemos autobuses, gérions las inscripciones de los coristas que desean participar. Todo se basa en el voluntariado: la gente viene por sí misma, motivada por el deseo de vivir esta aventura. Es una hermosa mecánica colectiva.
¿Una gira como esta se prepara con mucha antelación?
Sí, desde hace varios meses. Hay que trabajar el repertorio, encontrar el equilibrio entre las emociones, los momentos de alegría, los recuerdos que despiertan las canciones. En 40 o 50 minutos, hay que hacer vivir varios estados: sonrisa, emoción, energía, admiración ante las voces que se entrelazan. Si logramos hacer olvidar las preocupaciones cotidianas, entonces la misión está cumplida.
Un coro de dimensiones nacionales
¿El Chœur du Sud supera hoy ampliamente las fronteras regionales?
Sí, estamos presentes a nivel nacional desde hace mucho tiempo. Incluso tenemos coros en Belgique, y el año que viene en Suisse. En total, 137 coros, de Dunkerque a Bordeaux, de Mulhouse a la Méditerranée. Pero para la gira, participan principalmente los coristas de la región.
Su dirección es muy física. ¿Es un sello distintivo?
Sí, por completo. Despolvamos la imagen del coro. En France, la palabra puede parecer un poco rígida, pero aportamos un dinamismo que sorprende mucho. Para mí, dirigir no son solo las manos: es el rostro, el cuerpo, los pies. Es un lenguaje que los coristas entienden, aunque no sean profesionales. Yo doy mucho, ellos dan mucho, y ahí es donde ocurre la magia.
Entrevista realizada por Pierre BEGLIOMINI · Foto Philippe OLIVIER