Los niños de las escuelas descubren la vida de un castañar
Con motivo de sus actividades de ocio, los niños del pueblo se benefician de proyectos educativos territoriales. El descubrimiento de un castañar con el…

Los proyectos educativos territoriales (PEDT) formalizan un enfoque que permite a las entidades territoriales voluntarias ofrecer a cada niño escolarizado un itinerario educativo coherente y de calidad antes, durante y después de la escuela. En Le Lavandou, este proceso es muy seguido por Gil Bernardi, el alcalde, y sus concejalas Charlotte Bouvard y Frédérique Cervantes, delegadas de medio ambiente, infancia y escolaridad. Recientemente, destacaron la participación de los niños en el castañar, durante las temporadas de primavera y otoño y hasta la cosecha y degustación de las castañas.

PREVENCIÓN DE INCENDIOS Este proyecto educativo ha sido posible gracias a una reciente adquisición por parte del Ayuntamiento, en el massif des Maures, de una parcela de 17 hectáreas de espacios naturales protegidos por un importe de 210 000€. Este espacio forestal servía, ante todo, para la prevención de incendios y vino a completar las cerca de 110 hectáreas de parcelas forestales pertenecientes al municipio. De hecho, en el marco de la Défense Extérieure Contre l'Incendie (DECI), la primera acción del Ayuntamiento se centró en el desbroce.
Posteriormente, se llevaron a cabo regularmente varias operaciones.
Como explicó Gil Bernardi: «Lorsque cette châtaigneraie était cultivée, l'entretien du sous-bois était régulier, assurant ainsi un rempart contre l'incendie. Une fois le site débroussaillé, nous avons mandaté une entreprise spécialisée pour soigner les châtaigniers afin de partager cette culture locale avec les enfants». ¡Dicho y hecho!
Así, los pequeños de Le Lavandou, inscritos en las actividades de ocio durante las vacaciones escolares y los miércoles, se dirigieron al castañar. Después, el primer edil detalló la iniciativa municipal: «Les enfants ont bénéficié d'explications sur place racontant les spécificités du châtaignier, de ses fleurs, de sa vocation apicole et, bien-sûr, les enfants ont pu ramasser des fruits». Al regresar de esta escapada campestre, el botín fue entregado a los equipos de la cocina central.
Las castañas se asaron en el patio de la escuela primaria en presencia de la concejala de Juventud, de los equipos del service Jeunesse et Sports y de la Caisse des écoles. «La diversité des protagonistes et des situations pédagogiques multiplient l'épanouissement des participants qui, ainsi, peuvent acquérir différents savoir, savoir-faire et savoir être», añadió el alcalde.
A partir de ahora, este castañar forma parte de la historia de Le Lavandou. Se preservará para las generaciones futuras.
Por último, próximamente se invitará a los niños a participar en la segunda etapa de esta recuperación plantando nuevos castaños.
