« La Révolution française, matriz de la modernidad »
En la celebración del 14 de julio, François de Canson pronunció un discurso lúcido y profundamente republicano, con Stéphane Rambaud, diputado de...

En un contexto de dudas, tensiones y expectativas, el primer edil recordó con firmeza lo que une a los franceses en torno a un destino común, es decir, el espíritu del 14 de julio. Asimismo, el alcalde invitó a todos a reflexionar sobre el alcance real del 14 de julio de 1789, más allá de la sola toma de la Bastille: «La Révolution solo habrá durado cinco años, pero estos años fueron siglos para France». HERENCIA REVOLUCIONARIA Evocó «una erupción de ideas, de genios, de catástrofes, de crímenes y de virtudes» que sentó las bases de la República moderna.

Con los États généraux, el juramento del Jeu de Paume, la abolición de los privilegios, la France hizo de la de los hombres animados por los mismos ideales que aquellos que guiaron a los revolucionarios de 1789. La lucha por la República nunca termina». Libertad, de la Igualdad y de la Fraternidad derechos concretos, «inscritos en la Déclaration des Droits de l'Homme et du Citoyen».
Así, la República, de la 1ª a la 5ª, ha sabido transformar esta herencia revolucionaria en avances tangibles con el sufragio universal, la libertad de prensa, la escuela laica y gratuita, la seguridad social, la mayoría de edad a los 18 años y la igualdad de derechos: «Este progreso social no es evidente. Es el fruto de luchas lideradas por mujeres y derechos y deberes. La France es la libertad de conciencia, la libertad de expresión.
Estos valores no son negociables. No respetarlos es no respetar a la France».
Con gravedad, François de Canson enumeró los principios que deben seguir guiando nuestra democracia: «La France es la igualdad de Él saludó la tradición de libertad y de democracia de nuestro país, al tiempo que llamó a una vigilancia constante: «Cada día, estos valores deben ser reafirmados y defendidos». REACCIÓN NACIONAL Abordando los desafíos del presente, el alcalde ofreció un balance lúcido: «Nuestra época es difícil. Una France dividida, inquieta.
Un país gobernado sobre la marcha, sin un rumbo claro. Una Assemblée nationale fracturada. Una deuda abismal.
Una sociedad minada por las tensiones identitarias, la violencia y la impotencia pública».

Pero lejos del fatalismo, lanzó un llamamiento a una «reacción cívica, republicana y patriótica». Abogó por «un Estado más claro, más justo, centrado en sus misiones: proteger, instruire, curar». Y recordó: «Sin autoridad, no hay libertad».
Insistió en la importancia de la transmisión, del mérito, del esfuerzo compartido, de la fidelidad a los valores.
François de Canson saludó el papel fundamental de los territorios y de los cargos electos locales: «Aquí, en La Londe, sabemos lo que significa el amor al país, al bien común. Creemos en una República de equilibrio, de solidaridad, de responsabilidad. La France no está condenada a la impotencia.
Puede recuperar el lugar que le corresponde si sabe reencontrarse con el espíritu del 14 de julio: un espíritu de superación, de valentía, de unidad».
Por último, el alcalde se dirigió a la juventud, invitándola a asumir la herencia republicana con ambición: «Este genio francés hecho de fidelidad e inventiva, de rigor y de audacia, os tiende los brazos. ¡Abrazad a la France y ella os abrazará!
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Fotos Alain BLANCHOT.