La Saint-Pierre, una fiesta arraigada en el patrimonio
El 5 de julio, el port des Oursinières vibró al ritmo de las tradiciones y festividades con motivo de la Saint-Pierre, patrón de los pescadores.

Una fiesta arraigada en el patrimonio local que reúne a las generaciones en torno a los valores del mar, del recuerdo y de la fiesta. Por la tarde, pequeños y mayores disfrutaron de un programa de animaciones familiares. Los talleres creativos (confección de coronas de flores) deleitaron a los niños, mientras que otros se iniciaban en el paddle surf o el optimist, supervisados por el servicio de deportes del Ayuntamiento y por miembros del Club Nautique du Pradet. El tradicional concurso de petanca reunió a numerosos aficionados en el boulódromo del puerto, con un ambiente de camaradería. A última hora de la tarde, el momento culminante del día reunió a los habitantes y a los primeros veraneantes con la procesión en honor a Saint-Pierre, a lo largo de la playa, seguida de la bendición de los barcos por parte del párroco. Los espectadores asistieron a demostraciones de justas náuticas ofrecidas por el club de Saint-Mandrier. Y como manda la tradición, la velada se prolongó con un animado balèti y una sardinada compartida entre habitantes y visitantes. Esta edición cumplió todas sus promesas gracias a la movilización del Ayuntamiento, del Comité des Fêtes du Pradet, de la Société Nautique du Port des Oursinières y del Sporting Boulomane Pradétan.



Fotos PRESSE AGENCE.