Léa Rohfritsch: «¡Ya es hora de revitalizar Hyères!»
A sus 28 años, Léa Rohfritsch - Layral, madre de una niña de 3 años, se compromete con el futuro de Hyères.
REVITALIZAR HYÈRES Nacida en la región parisina, el Sur la vio crecer desde los 3 años. Explica su compromiso con la UDH: «Hyères es mi ciudad, la que me vio evolucionar, construir mi vida. Hoy es el momento de actuar para devolverle lo que me ha aportado.
Desde los 4 años practico la equitación. A partir de los 7 años empecé a competir y terminé en la équipe de France. La equitación se convirtió en mi profesión. En este marco, creé y administré una hípica durante 7 años, con toda la pasión y la exigencia necesarias.
Hoy he elegido cambiar de rumbo para orientarme hacia una profesión más cercana a la salud. Porque ayudar, escuchar, curar, es un motor y tiene sentido para mí».
La joven añade: «Me comprometo así con convicción al lado de François Cornileau porque compartimos los mismos valores, es decir, el respeto y la responsabilización, la acción y la cultura de la proximidad, la voluntad de hacer avanzar las cosas a favor de la población. El atractivo de convencer mediante el diálogo y el de poder trabajar por el interés público teniendo en cuenta las realidades concretas.
Quiero encarnar una nueva voz, la de una juventud de Hyères que desea quedarse allí, implicarse allí, construir allí su futuro. Ya es hora de revitalizar Hyères, de hacerla más atractiva, con proyectos orientados hacia la juventud y la educación, la cultura y el deporte, la agricultura y la innovación social... Es hora de llevar más alto la voz de la infancia, de escuchar verdaderamente a nuestros jóvenes y de concederles un lugar de elección en el seno de este territorio tan hermoso».
Léa continúa: «Todo apunta a que esta ciudad pueda constituir un verdadero motor de energía y de esperanza. No obstante, para ello es necesario adoptar una visión nueva, impulsada por quienes viven en ella.
Estoy aquí para eso. Para representar a una juventud activa, comprometida, que ya no quiere esperar a que se le deje un ínfimo lugar bajo el sol. Quiero poder construir, proponer, estar lo más cerca posible de quienes toman las decisiones.
No mañana. ¡Ahora!
¡Hyères, esta bella durmiente, impulsada por nuestro impulso, nuestra vitalidad, por este nuevo respiro democrático que representamos, solo pide ser despertada»!