Sophie LETHUIN – FARGE: «Una comunicación de obra con rostro humano»
Durante más de ocho años, Sophie Lethuin-Farge, responsable de comunicación en VINCI Autoroutes, ha llevado la voz de la obra.
Detrás de cada panel de información, cada entrevista en la radio, cada artículo de prensa o con ocasión de encuentros con los vecinos, existía la voluntad de establecer un vínculo sincero. La comunicación era más que una herramienta... un compromiso.
Ella responde a las preguntas de La Gazette du Var. Antes de construir una estrategia de comunicación para una obra tan larga como la de la ampliación de la A57 a 3 carriles y 7 kilómetros en el entorno urbano de Toulon con un tráfico muy denso, ¿cuál fue su enfoque inicial? Sophie LETHUIN-FARGE.
Comenzamos en 2017, mucho antes del inicio efectivo de las obras, con una fuerte convicción: antes de redactar un plan de comunicación, era necesario aprender a conocer el territorio. Por lo tanto, nos reunimos con los cargos electos, las asociaciones, los comerciantes, los vecinos... todos aquellos que forman el tejido local.
Solo después de esta fase de escucha pudimos construir una estrategia adaptada, diferenciada según nuestros públicos y, sobre todo, creíble.
¿Se ajustó esta estrategia a lo largo de la obra? SLF. Absolutamente.
No era un plan fijo a cuatro años. Trabajamos en ciclos de seis meses para poder seguir siendo reactivos, especialmente ante los imprevistos técnicos de la obra. Una comunicación rígida habría sido contraproducente.
Al contrario, era necesario adaptarse constantemente y mantener un diálogo fluido.
Concretamente, ¿qué herramientas y canales han puesto en marcha para mantener este vínculo? SLF. Hemos multiplicado los soportes: folletos distribuidos en los barrios afectados, páginas en el boletín de la obra, cuñas de radio en el 107.7 FM en particular, con desconexiones locales, y sobre todo, agentes de enlace posicionados en todo el perímetro de la obra.
Cada semana celebrábamos una reunión para informarles de las próximas etapas. Estaban sobre el terreno para responder a los vecinos, a veces sobre puntos muy concretos, a veces más sensibles. Se trataba de ser accesibles, pedagógicos y cercanos.
¿Tuvo que gestionar situaciones imprevistas? SLF. Sí, en particular en relación con las intrusiones nocturnas en la obra.
Algunos automovilistas movían las señalizaciones para ganar unos minutos... con todos los riesgos que eso conlleva. Por lo tanto, llevamos a cabo campañas de prevención específicas.
Lo mismo para explicar por qué se limitaba la velocidad, o cómo se habían trasplantado las palmeras y no destruido. Hacía falta mucha pedagogía, en todos los frentes.
Y en el plano humano, ¿cómo vivió usted esta obra personalmente? SLF. Fue una aventura excepcional.
Seguí este proyecto desde el principio hasta su inauguración. Lo vi nacer, evolucionar, transformarse. Era una obra viva, hormigueante y, sobre todo, extremadamente humana.
Los vínculos creados con mis compañeros, con los equipos técnicos, con los vecinos a veces... son cosas que te marcan profundamente.
¿Le ha cambiado esta experiencia? SLF. Sí, profundamente.
Porque no había una jerarquía asfixiante. Cada uno tenía su lugar, su misión, su espacio para hablar. Tuve la suerte de trabajar con un director que escuchaba mucho, Salvador Nunez, que siempre defendió la idea de que una obra de esta envergadura no se puede llevar a cabo sin una verdadera atención a las personas.
No solo se construyen kilómetros de asfalto. También se tejen vínculos, se crean relaciones.
La inauguración fue muy fuerte a nivel emocional, ¿verdad? SLF. Oh, sí... Preparar una visita ministerial, recibir al presidente, al director general de VINCI, al presidente de Vinci Autoroutes, a todos los equipos, a los invitados externos, pensar en el más mínimo detalle, producir una película de la obra...
Y en el plano personal, ¿no fue demasiado absorbente? SLF. Trabajé en esta obra con mi pareja, lo cual fue una novedad.
But we always knew how to keep things separate. At the office, we were colleagues above all. And at home, we maintained our family life as usual.
Hablábamos muy poco de la obra. Y además, todos esos momentos compartidos en esta obra y en nuestro equipo crearon lazos fuertes.
Se forjaron amistades. No todos los días se vive una aventura de esta intensidad.