La libertad, un combate esencial
El 15 de agosto de 1944, una armada de valientes desembarca entre el Cap Nègre y Théoule-sur-Mer.

Es la operación Dragoon con 350 000 hombres, 250 buques de guerra (de los cuales 34 barcos franceses), 600 barcos de transporte, 1 270 barcazas, con el apoyo de 2 000 aviones y planeadores que transportaban a 5 000 paracaidistas.
La libertad es un combate necesario, vital, existencial. En las playas de Le Lavandou y de Cavalaire, unos hombres desembarcaron. En La Londe, otros los esperaban en la sombra, resistentes silenciosos, vigilantes del amanecer, exploradores de lo posible.
El ejército B de la France Libre, fuerte con 230 000 soldados franceses del general de Lattre de Tassigny, salía de la sombra para prepararse para la cita con la Historia.
Y cuando los primeros blindados estadounidenses llegaron, el 17 de agosto a última hora de la tarde a La Londe-les-Maures, los apretones de manos fueron breves, pero las miradas decían lo esencial: una fraternidad nacida en el fuego, y un pueblo que se vuelve a poner en pie.
En la noche del 17 al 18 de agosto, la ciudad ya vislumbraba el amanecer de su liberación. Al amanecer, los exploradores de los fusileros marinos y de los Commandos d'Afrique cruzaban la ciudad. Traían mucho más que un apoyo militar, un soplo.
El de la libertad recuperada.







Fotos Alain BLANCHOT e Isabelle BENOIT.