27/07/2026

Los padres y su relación con las pantallas

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RGPor Rédaction Gazette du VarPeriodista 20 de octubre de 2025 Lectura: 2 min
Les parents et leur rapport aux écrans
Les parents et leur rapport aux écrans© La Gazette du Var
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La omnipresencia de las pantallas en la vida cotidiana ha transformado profundamente nuestros hábitos. Teléfonos, ordenadores, tabletas, televisiones y objetos conectados marcan el ritmo de nuestros días y redefinen nuestras interacciones familiares. Si bien el debate suele centrarse en el uso de las pantallas por parte de los niños, a veces se olvida que los propios padres mantienen una relación compleja con estas herramientas digitales.

Para muchos padres, las pantallas se han convertido en aliados indispensables. Permiten gestionar el trabajo a distancia, mantenerse conectados con los seres queridos, acceder a la información o incluso organizar el día a día familiar (aplicaciones de mensajería escolar, agendas compartidas, compras en línea). Los beneficios prácticos son innegables: ahorro de tiempo, flexibilidad y mantenimiento del vínculo social.

Les parents et leur rapport aux écrans

EFECTO ESPEJO Pero esta presencia constante no está exenta de consecuencias. Las pantallas a veces desdibujan la frontera entre la vida profesional y la privada, lo que puede generar una sensación de sobrecarga mental. Muchos padres admiten también tener dificultades para desconectar, hasta el punto de que sus hijos señalan su falta de atención: un mensaje consultado durante la cena, una respuesta rápida a un correo electrónico en medio de un juego, una mirada distraída a las redes sociales.

Los comportamientos de los padres frente a las pantallas tienen un impacto directo en los niños. Estos aprenden más por imitación que por instrucciones. Si un progenitor pasa mucho tiempo con el teléfono, resulta difícil limitar el uso de la tableta o de la consola a su hijo sin parecer contradictorio.

La relación de los adultos con las pantallas constituye, por tanto, un modelo implícito pero poderoso.

Cada vez más familias buscan reequilibrar su relación con lo digital. Algunos establecen «zonas sin pantallas» (la mesa del comedor, el dormitorio), otros fijan franjas horarias dedicadas a la desconexión. El reto consiste en conciliar las ventajas de las herramientas digitales con la necesidad de presencia, diálogo y momentos de calidad compartidos.

Foto DR. Más información en www. actioninnocence. org

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