François de Canson erige la identidad de La Londe en baluarte
Por una vez, el alcalde dejó de lado el balance de cifras para ofrecer una vibrante oda al territorio y a ese «espíritu de pueblo» que une a La Londe...

ESPÍRITU DE PUEBLO Obligado por el código electoral ante la cercanía de los comicios del 15 y 22 de marzo, François de Canson no tenía «ni la libertad de hacer balance, ni el derecho de anunciar nuevos proyectos». Una limitación que el primer edil transformó en oportunidad política, optando por definir la identidad de La Londe no como una simple postal, sino como una respuesta a las crisis de un mundo «peligrosamente inestable». Frente al «vértigo» de la política nacional y las fracturas sociales, opuso la estabilidad de la geografía local.
En un discurso de tintes a veces líricos, describió La Londe como una «luz franca» que se desliza por la mañana sobre los viñedos antes de llegar al mar. Para el alcalde, este paisaje no es solo un decorado, sino que impone una conducta política: la de la «moderación». «Aquí, el tiempo no se borra: se escribe», insistió, recordando que el equilibrio entre el hombre y la naturaleza es una conquista diaria.

Esta visión se encarna en el apoyo inquebrantable a los agricultores y viticultores, esos «guardianes de un equilibrio precioso» que se niegan a romper con la tierra. Una excelencia del territorio ilustrada por Olivier Roux, olivicultor galardonado con múltiples medallas en el Concours Général Agricole, símbolo de un municipio que se niega a convertirse en una ciudad dormitorio sin alma. En el corazón del discurso, el concepto de «espíritu de pueblo» se erigió en doctrina.
Lejos de ser un repliegue nostálgico, para François de Canson se trata de una «manera singular de habitar el mundo». Es la seguridad de un día a día tranquilo, los comercios de proximidad y el vínculo intergeneracional. «La Londe es una ciudad a escala humana, no por defecto, sino por elección», insistió el representante, defendiendo la idea del municipio como una «pequeña nación» y una «PME de la République» a la que hay que dejar respirar frente a la burocracia central.
TIERRA DE TALENTOS Esta identidad cultural y patrimonial encuentra, además, un nuevo impulso con el proyecto «Lou Suve», futura ciudad mistraliana, destinada a inscribir a la ciudad en su filiación provenzal. Para demostrar que este arraigo local no impide la apertura, el primer edil homenajeó a quienes hacen brillar al municipio. La excelencia está en todas partes: en los artesanos, con la boulangerie Juléo distinguida por el Syndicat des boulangers du Var, o en Albertino Da Silva, mecánico consagrado Maître Artisan por Roland Rolfo, presidente de la Chambre de Métiers et de l'Artisanat.
La juventud de La Londe también encarna estos valores de trabajo y mérito, a imagen de Camille Min Gaultier, medallista de golf a nivel europeo, del nadador Sébastien Cimolino o de Agathe Jouvenel, subcampeona de France de los oficios en diseño gráfico.
Foto Alain BLANCHOT.