27/07/2026

El audaz matrimonio entre historia medieval y modernidad

Thierry Albertini, alcalde de La Valette-du-Var, repasó la sorprendente trayectoria de su municipio, capaz de unir vestigios del siglo XIII y modernidad.

RGPor Rédaction Gazette du VarPeriodista 23 de febrero de 2026 Lectura: 2 min
Le mariage audacieux entre histoire médiévale et modernité
Le mariage audacieux entre histoire médiévale et modernité© La Gazette du Var
Compartir

Había que atreverse a dar un gran salto. Conectar mental y físicamente la torre medieval de Tourris con las líneas depuradas de la Avenue 83. Este ejercicio de «costura urbana» es el que Thierry Albertini, alcalde de La Valette, destacó ante un público de cargos electos y habitantes de La Valette. Lejos de ser una simple yuxtaposición de épocas, la ciudad se revela como una construcción coherente donde cada siglo ha dejado una huella visionaria.

RAÍCES ANCLADAS EN LA PIEDRA Y EL AGUA

Le mariage audacieux entre histoire médiévale et modernité

Para comprender esta identidad singular, es necesario, como sugirió el primer edil, tomar altura: “Desde la cima del Coudon, que culmina a 702 metros, hasta las fincas agrícolas históricas, La Valette extrae su fuerza de sus orígenes”. Así, el alcalde recordó la importancia de los cimientos: “El château de Tourris tiene sus orígenes que se remontan al siglo XIII y el reciente redescubrimiento de los vestigios de la église Saint-Jean en la Porte latine que datan del siglo V d.C. Esta memoria también se lee en el agua que ha dado forma al territorio. “Desde la «maïre des eaux» de 1633 hasta los once molinos que han marcado la historia local, el municipio siempre ha sido una tierra de producción, famosa por sus fresas servidas en la mesa de Louis XIV y sus violetas enviadas a los perfumistas de la corona británica. Para que este pasado no quede en saco roto, un plano en relieve del casco antiguo, tal como era en el siglo XVIII, preside ahora la Maison du patrimoine, recordando la estructura inmutable de las murallas”, recordó Thierry Albertini. Pero el verdadero punto de inflexión, el que propulsó a la ciudad medieval a la era moderna, se produjo en los años 1970. Thierry Albertini insistió en el impacto decisivo del pont Auzende: “Al cruzar la autopista, esta obra permitió por fin conectar el centro histórico con el sur de la ciudad, poniendo fin a una separación física secular”.

AUDACIA CULTURAL Y COMERCIAL

Es esta audacia la que ha permitido la eclosión del barrio de La Coupiane. A menudo reducido a su aspecto residencial, este sector esconde en realidad una arquitectura visionaria. El alcalde destacó un hecho poco conocido: “Inspirado por el trabajo del arquitecto estadounidense Mies van der Rohe, este complejo inmobiliario recibió el sello «Architecture contemporaine remarquable», al igual que la Cité radieuse de Marseille. Un reconocimiento que demuestra que La Valette ha sabido abrazar la modernidad sin renunciar a su alma”. Este diálogo entre las épocas continúa en el dinamismo económico y cultural. El edil recordó el vínculo histórico entre la actual Avenue 83 y la visión de Émile Barnéoud: “Ya en 1971, importó el modelo de los centros comerciales estadounidenses tras un viaje al otro lado del Atlántico. Una innovación que celebra sus diez años en su formato actual en 2026”. Por último, la ciudad se enorgullece de albergar, cerca del collège Henri-Bosco, une obra monumental: una mano de bronce firmada por el célebre escultor César.

Foto Alain BLANCHOT.