Una exploración a través del color y la luz
Un viaje artístico y sensible en la Galerie Le Moulin, en La Valette-du-Var.

La Ville ha presentado la exposición « Parcours le monde », una inmersión creativa que reúne a tres artistas en la Galerie Le Moulin. Era una invitación a la evasión lanzada por la Municipalité. A partir del 10 de marzo, la Galerie d'art Le Moulin abrió sus puertas para una nueva exposición titulada « Parcours le monde ».
Este evento cultural destaca la diversidad de las expresiones artísticas a través de las obras de tres mujeres con universos muy distintos, pero unidas por una voluntad común de transportar al espectador hacia otros horizontes. En el corazón de esta iniciativa, el deseo de crear un diálogo entre diferentes técnicas: la acuarela, la pintura y la cerámica.
La exposición propuso un deambular a través de paisajes cercanos o lejanos, capturados por el ojo de Andrée Terlizzi. Acuarelista y creadora de cuadernos de viaje, la artista ha hecho del viaje su principal fuente de inspiración. Sus obras se distinguen por su capacidad para capturar la luz, plasmando en el papel instantes fugaces recopilados a lo largo de sus viajes.
El cuaderno de viaje, una disciplina exigente que requiere rapidez de ejecución y sentido de la observación, permite recrear la atmósfera de los lugares visitados con una autenticidad particular.
A su lado, Sylvie de Lafuente propone un enfoque diferente de la evasión. Pintora de lo imaginario, arrastra al público a comarcas oníricas donde la realidad se mezcla con el mito. Sus lienzos, impregnados de poesía, tejen estrechos lazos entre la naturaleza y los relatos imaginarios.
La artista invita así a un viaje interior, poblado de símbolos y dulzura, ofreciendo un contrapunto soñado a los paisajes reales.

LA MATERIA SUBLIMADA POR EL FUEGO El trío artístico se completaba con Anne-Marie Chasson, cuyo trabajo sobre el volumen y la materia aporta una dimensión táctil a la exposición. Ceramista, se ha especializado en la técnica del Raku. Este proceso de cocción, originario de Japón, es famoso por sus resultados imprevisibles y sus características grietas que hacen que cada pieza sea única.
Anne-Marie Chasson explota estos efectos singulares para « sublimar la materia », revelando colores y texturas que solo el paso por la prueba del fuego permite obtener. Sus esculturas dialogan así con las obras pictóricas, enriqueciendo el recorrido del visitante con una presencia física y texturada.
Esta exposición pretendía ser un viaje sensible. Entre las acuarelas luminosas, los lienzos narrativos y las cerámicas de destellos metalizados, la Galerie d'art Le Moulin se transformó en un cruce de creatividad. La Ville, organizadora del evento, destacó la importancia de este momento de compartir. Situada en el 8 avenue Aristide-Briand, la Galerie Le Moulin confirmó su papel como lugar cultural imprescindible, ofreciendo un escaparate de elección para los talentos locales y regionales.
Foto DR.