Una travesía mítica de once estrechos
Desde el 17 de febrero, el grupo escuela inició un despliegue estratégico de cinco meses en tres continentes, haciendo de cada escala una oportunidad...

Es un cuaderno de bitácora que haría soñar a cualquier viajero de larga distancia, pero para los 800 militares del grupo táctico, se trata de una misión operativa de primer nivel. Al salir de Toulon, el Porte-Hélicoptères Amphibie (PHA) Dixmude, bajo el mando del capitaine de vaisseau Jocelyn Delrieu, y la fragata tipo La Fayette (FLF) Aconit, comandada por el capitaine de vaisseau François Garreau, han soltado amarras para una odisea de casi cinco meses. Esta misión 2026 (JDA26) no se limita a formar a los oficiales del mañana: proyecta el poder y la cultura franceses mucho más allá de nuestras fronteras.

RECORRIDO EXCEPCIONAL El recorrido de esta edición 2026 es excepcional. Al salir de la Méditerranée, los buques cruzarán el canal de Suez para adentrarse en el Océan Indien, antes de llegar al Pacifique. Los nombres de las escalas resuenan como una invitación a la exploración: desde el calor de Abou Dabi hasta las costas de Mombasa en Kenya, pasando por Colombo en Sri Lanka.
El punto culminante de este despliegue se sitúa en Asie du Sud-Est. El grupo navegará a través del détroit de Malacca para alcanzar fondeaderos estratégicos en Singapour, Jakarta, Manille y en la isla indonesia de Bali. Al regreso, tras rodear la Corne de l'Afrique a través de Djibouti, la misión disfrutará de una escala prestigiosa en Istanbul, nexo de unión entre Europe y Asie, antes de regresar a la rada de Toulon a mediados de julio.
En total, tres continentes quedarán unidos por la estela del Dixmude y del Aconit.


DIPLOMACIA NAVAL Más allá de la navegación, cada escala constituye un instrumento de «Soft Power» indispensable. En efecto, esta misión es una herramienta de proyección e influencia que ofrece múltiples oportunidades de compromiso diplomático. Los cócteles y recepciones organizados a bordo no son simples eventos sociales, sino momentos clave para reforzar las alianzas estratégicas de France.
En esta región Indo-Pacifique sumamente codiciada, la presencia francesa permite afirmar nuestra legitimidad y nuestro compromiso con un espacio libre y estable. Así, los 162 oficiales alumnos, apodados tradicionalmente los «Bordaches», así como los comisarios y médicos embarbados, se convierten, durante una escala, en verdaderos embajadores. Al interactuar con las autoridades locales y las poblaciones, participan en el mantenimiento de los estrechos lazos que France mantiene con sus aliados, desde Égypte hasta Philippines, pasando por Inde y Singapour.
Esta vuelta al mundo no es un crucero de placer. El capitaine de vaisseau Jocelyn Delrieu y sus equipos deben compaginar la formación de los alumnos con operaciones concretas. El grupo integra un Groupement Tactique Embarqué (GTE) de la Armée de Terre, con blindados Griffon y helicópteros de combate, listos para demostrar el saber hacer anfibio francés durante ejercicios de gran envergadura como «La Pérouse» o «Balikatan 26».
Porque el espíritu de apertura sigue siendo fundamental. En el marco del 400.º aniversario de la Marine, celebrado en 2026, esta misión tiene también una vocación pedagógica. Los vídeos realizados por los alumnos oficiales sobre las zonas transitadas se difundirán en las escuelas francesas, creando un puente entre la juventud metropolitana y las realidades de la alta mar.
Al navegar desde Istanbul hasta Bali, la Jeanne d'Arc 2026 no solo traza una ruta en un mapa. Teje la red de la influencia francesa, recordando que la Marine nationale es capaz de actuar y unir voluntades en todos los mares del globo.

Fotos Philippe OLIVIER.