27/07/2026

Alimentarse localmente, una experiencia concreta con Coopazur

El 18 de marzo, Coopazur propuso una iniciativa original sobre alimentación local, en el marco de la Semaine du jardinage.

RGPor Rédaction Gazette du VarPeriodista 20 de abril de 2026 Lectura: 2 min
Se nourrir localement, une expérience concrète avec Coopazur
Se nourrir localement, une expérience concrète avec Coopazur© La Gazette du Var
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A través de un desafío culinario exigente, habitantes, agricultores y expertos fueron invitados a reflexionar sobre una pregunta esencial: ¿podemos hoy en día alimentarnos únicamente a escala de nuestro territorio? «El evento se enmarcaba en un enfoque pedagógico ya bien arraigado entre los escolares. Porque detrás de la jardinería se vislumbra una problemática más amplia, ya que se trata de comprender el origen de lo que comemos e interrogar nuestra autonomía alimentaria», recordó Alain Camus, director general de Coopazur.

DESAFÍO LOCÁVORO El plato fuerte de la jornada se basó en un desafío locávoro animado por Stéphane Linou, especialista en resiliencia alimentaria. Los participantes debían elaborar una comida respetando varias limitaciones estrictas: utilizar únicamente productos procedentes de un radio de 51 kilómetros, limitar el coste a 9,50 € por persona y respetar un umbral de huella de carbono de 1,6 kg de CO².

Un ejercicio revelador, que rápidamente puso de manifiesto los límites del territorio. «Nos damos cuenta muy rápido de lo que se produce localmente... y de lo que falta. Detrás de nuestros hábitos alimentarios, a menudo anodinos, se esconde en realidad una fuerte dependencia de canales de suministro lejanos», testificó un agricultor.

«La constatación es inapelable, ya que la casi totalidad de nuestra alimentación depende de flujos logísticos externos. Una situación que debilita nuestra capacidad para hacer frente a posibles crisis.

En Var, esta dependencia adquiere una dimensión particular. El territorio es hoy en día bastante pobre en cultivos alimentarios. No vamos a poner vino en los comedores escolares», añadió M. Camus.

«Hoy en día, el 98 % de nuestra alimentación llega por transporte. En caso de interrupción de las cadenas logísticas, al cabo de tres días estaríamos en dificultades», añadió Stéphane Linou.

La tarde permitió abrir perspectivas más optimistas. Se presentaron varias iniciativas locales, destacando el desarrollo de los canales de distribución cortos, la diversificación de las producciones y las acciones de educación alimentaria. Una mesa redonda que reunió a diferentes actores —agricultores, expertos y profesionales de la salud— confirmó la importancia de estos desafíos.

La alimentación aparece hoy como una palanca central, en la encrucijada de las cuestiones agrícolas, medioambientales y sanitarias.

Durante estos encuentros surgieron vías de acción: reforzar la producción local, especialmente de legumbres, acercar a productores y consumidores, estructurar cadenas de valor sostenibles y mejorar la coordinación entre los actores del territorio. Aunque ya existen iniciativas, como las impulsadas por Coopazur o la SCIC Materrae, todos coinciden en un punto: el desafío ahora es cambiar de escala.

Se nourrir localement, une expérience concrète avec Coopazur

Le temps fort de la journée reposait sur un défi locavore animé par Stéphane Linou, spécialiste de la résilience alimentaire. Les participants devaient élaborer un repas respectant plusieurs contraintes strictes : utiliser uniquement des produits issus d’un rayon de 51 kilomètres, limiter le coût à 9,50€ par personne et respecter un seuil d’empreinte carbone de 1,6 kg de CO2. Un exercice révélateur, qui a rapidement mis en lumière les limites du territoire. « On réalise très vite ce qui est produit localement... et ce qui manque. Derrière nos habitudes alimentaires, souvent anodines, se cache en réalité une forte dépendance à des circuits d’approvisionnement lointains », a témoigné un agriculteur. « Le constat est sans appel puisque la quasitotalité de notre alimentation repose sur des flux logistiques extérieurs. Une situation qui fragilise notre capacité à faire face à d’éventuelles crises. Dans le Var, cette dépendance prend une dimension particulière. Le territoire est aujourd’hui assez pauvre en cultures vivrières. On ne va pas mettre du vin dans les cantines », a repris M. Camus. « Aujourd’hui, 98 % de notre alimentation arrive par les transports. En cas de rupture des chaînes logistiques, au bout de trois jours, nous serions en difficulté », a ajouté Stéphane Linou. L’après-midi a permis d’ouvrir des perspectives plus optimistes. Plusieurs initiatives locales ont été présentées, mettant en avant le développement diversification des productions et les actions d’éducation à l’alimentation. Une table ronde réunissant différents acteurs — agriculteurs, experts et professionnels de santé — a confirmé l’importance de ces enjeux. L’alimentation apparaît aujourd’hui comme un levier central, à la croisée des questions agricoles, environnementales et sanitaires. Des pistes d’action ont émergé lors de ces rencontres : renforcer la production locale, notamment en légumineuses, des circuits courts, rapprocher producteurs et consommateurs, structurer des filières durables et améliorer la coordination entre les acteurs du territoire. Si des initiatives existent déjà, comme celles portées par Coopazur ou la SCIC Materrae, tous s’accordent sur un point : le défi est désormais de changer d’échelle.

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Photos Philippe OLIVIER.