Una jornada de inclusión inspiradora
El 15 de abril, el Espace Pierre-Bel hervía como una colmena en la segunda edición de la Journée de l’inclusion de la Ville.

Tras una primera edición especialmente exitosa, el Service Petite enfance trabajó en un programa renovado, lleno de ideas prácticas, capaz de compartir las experiencias de diversos actores. Más de 200 personas respondieron así a la convocatoria para debatir sobre las acciones a poner en marcha desde los primeros 1000 días del niño con el fin de promover una acogida inclusiva y un acompañamiento más eficaz, uniendo a los públicos, los actores y armonizando los lenguajes.

DESAFÍOS A pesar de los claros avances realizados, siguen existiendo desafíos: ¿cómo conciliar inclusión y excelencia educativa? ¿Cómo formar eficazmente a los profesionales? ¿Cómo implicar a las familias y a las comunidades? Estas complejas cuestiones recuerdan la necesidad de un enfoque global que asocie educación, salud y acción social.
Y es precisamente a esta complejidad a la que se enfrenta, con dinamismo, inventiva y benevolencia, la Journée de l’inclusion. Cada uno de estos momentos de presentación y cada una de estas mesas redondas han sido diseñados con un objetivo claro: ofrecer ejemplos concretos y consejos prácticos procedentes directamente de experimentos sobre el terreno y trasladables a otras estructuras. En esta dinámica, las presentaciones y mesas redondas permitieron descubrir, en particular, el recorrido COCON (seguimiento y atención temprana de niños vulnerables de 0 a 5 años), el Service d'Éducation et d'Enseignement Spécialisé, la red CANOPÉ (formación de docentes), la forma en que las familias colaboran en el recorrido de inclusión o incluso la Comunicación Alternativa y Aumentativa.
INTELIGENCIA De este modo, se abordaron los diferentes aspectos relacionados con la inclusión (educativo, social y económico). Educativo, garantizando a cada niño un acceso equitativo a una educación de calidad, adaptada a sus necesidades específicas, para promover su desarrollo cognitivo, social y emocional. Social, con una lucha contra la discriminación y los estereotipos desde la más tierna infancia que favorece la cohesión.
Económico, con la preparación de una sociedad más justa y productiva, donde cada uno pueda contribuir según sus capacidades.

A este respecto, mención especial para la Association Pour l'Inclusion et l'Insertion par la Cuisine (A. P. I. I. C.), presente el día D en los fogones, con su equipo compuesto por personas con discapacidad y voluntarios.
En resumen, una jornada rica en aprendizajes, que apeló a la inteligencia colectiva y al espíritu de equipo, y que logró convencer a los participantes encuestados. Como Sabryna (madre de una joven que padece una disfasia grave), que consideró que esta jornada le permitía "salir del aislamiento, apoyando a las asociaciones movilizadas en el día a día". O también Marie-Claire, llegada de La Ciotat, que valoró la posibilidad de armonizar los lenguajes y los procedimientos entre los actores.
Fotos Ville de La Valette-du-Var.