Historias de vida sacadas a la luz
Por iniciativa de los Petits Frères des Pauvres, una exposición ha dado vida a los recuerdos de 10 personas mayores.

COMPROMISO Fundada en 1946, la asociación trabaja para romper la soledad de las personas mayores, en particular de las más desfavorecidas. Su acción se basa en la creación de vínculos sociales, esenciales para devolver el gusto por la vida. En La Garde desde 2006, el equipo de Coudon continúa este compromiso a diario gracias a sus voluntarios.
Además, busca nuevos voluntarios para accompagner a las personas mayores aisladas. Invita a toda persona que conozca una situación de aislamiento a manifestarse.
Una de sus últimas acciones tuvo lugar el pasado 30 de abril. De hecho, el equipo presentó, en sus locales, la exposición «Souvenirs partagés» (del 4 al 8 de mayo), fruto de varias semanas de encuentros entre jóvenes voluntarios y personas mayores aisladas. En una atmósfera cálida y emotiva, la inauguración reunió a voluntarios, beneficiarios y colaboradores en torno a un proyecto profundamente humano.
En el corazón de esta iniciativa: la transmisión de relatos de vida, a menudo desconocidos, a veces conmovedores, pero siempre llenos de significado. Durante varias semanas, Mahéva y Laetitia, dos voluntarias en servicio cívico, fueron al encuentro de diez personas mayores acompañadas por la asociación. Mujeres y hombres en situación de precariedad y aislamiento, que aceptaron compartir sus recuerdos, desde la infancia hasta los momentos más destacados de su vida.
Estos intercambios dieron origen a un folleto que reúne sus testimonios, pero también a creaciones artísticas realizadas en talleres colectivos: dibujos, pinturas y otras expresiones visuales inspiradas en sus recuerdos.
«Escuchamos relatos a la vez divertidos y muy difíciles. Esta experiencia nos ha marcado profundamente», confesaron las dos jóvenes. Graduadas en 2025, Mahéva (psicología) y Laetitia (STAPS) eligieron comprometerse durante ocho meses en servicio cívico, a la espera de continuar sus estudios.

Para Laetitia, esta misión tiene una fuerte resonancia personal: «Perdí a mis abuelos recientemente. Involucrarme con las personas mayores me ha permitido reconstruirme y recuperar la confianza». Una experiencia que podría influir en su orientación profesional.
Y Mahéva añade: «Tengo previsto convertirme en psicóloga y tengo un interés creciente por el acompañamiento de las personas mayores enfrentadas a las dificultades del envejecimiento». El resultado de este trabajo colectivo se tradujo, por tanto, en esta exposición sensible y auténtica, que mezcla textos, imágenes y.
Foto PRESSE AGENCE.