El sitio de la anse Méjean cerrado por obras
La Ville de Toulon y la Métropole han iniciado obras de emergencia en la anse Méjean, cerrada al público, para estabilizar el acantilado.

Tras una serie de episodios meteorológicos intensos ocurridos durante el invierno, la Ville y Toulon Provence Méditerranée (TPM) han iniciado una operación de obras de emergencia para asegurar el acantilado y el muelle de la anse Méjean. Esta gran obra, que se ha vuelto indispensable tras varios deslizamientos de tierra, conlleva el cierre del sitio al público por una duración prevista de tres meses. El objetivo es garantizar la seguridad de los usuarios y permitir la reapertura permanente de este lugar emblemático del litoral toulonnais.
La situación comenzó a deteriorarse entre octubre de 2025 y marzo de 2026, período durante el cual unas condiciones climáticas excepcionales fragilizaron el macizo rocoso que domina la anse. Ante los riesgos demostrados de desprendimientos, se dictó un decreto municipal el 18 de febrero de 2026 para prohibir el acceso al sitio, desde la salida de la aldea de Méjean al oeste hasta la bajada del chemin de la mer al este. A esto le siguió una fase de estudios geotécnicos detallados, realizada del 15 de marzo al 14 de abril, para diagnosticar el estado del acantilado y definir las intervenciones.
Las conclusiones confirmaron la necesidad de una acción rápida, lo que llevó a la activación de un procedimiento de urgencia imperiosa el pasado 15 de abril.
VARIAS FASES Las obras, que comenzaron el 27 de abril, se presentan complejas y se desarrollan en varias etapas coordinadas. La primera consiste en sanear el acantilado evacuando todos los materiales (rocas, tierra) inestabilizados por las lluvias. Posteriormente, los equipos procederán a la retirada de las estructuras y equipamientos dañados por los movimientos de tierra.
La mayor parte de la intervención se centra en la instalación de sistemas de consolidación, como redes de protección o anclajes, para estabilizar la pared rocosa. Se prevén intervenciones específicas a la altura del muelle, en la zona 1, que ha sido identificada como la más afectada por los deslizamientos.

El coste de esta operación de seguridad se estima en 715 000€ impuestos incluidos, una inversión financiada por la Ville y la Métropole. La duración de las obras sigue sujeta a imprevistos técnicos y meteorológicos. Si se respeta el calendario, las autoridades prevén una reapertura parcial del sitio para el 15 de julio, en lo que respecta a las zonas 2, 3 y 4, menos afectadas.
La zona 1, la más crítica, podría requerir obras complementarias.
Durante todo el periodo de la intervención, la prohibición de acceso al público sigue siendo estricta por razones de seguridad.


Fotos PRESSE AGENCE.