Una nueva promoción de especialistas en la cubierta de vuelo
El 24 de abril, la École du personnel de pont d'envol graduó a 19 marinos que servirán en los buques de la Marine.

En el prestigioso marco del château de Solliès-Pont se celebró la ceremonia de entrega de diplomas e insignias de la École du personnel de pont d'envol (EPPE). El evento, organizado en colaboración con el ayuntamiento, marcó el final de una formación intensa para diecinueve marinos ahora cualificados para operar en uno de los entornos más exigentes del mundo: la cubierta de vuelo de un buque de guerra. La ceremonia estuvo presidida por el vice-amiral d'escadre Éric Malbrunot, sous-chef d'État-major « plans » de l'État-major des armées, en presencia de André Garron, alcalde del municipio, destacando el fuerte vínculo entre la institución militar y los territorios.
MISIONES CRÍTICAS Situada en la Base aéronautique navale (BAN) d'Hyères, la EPPE es el único centro de formación para estos especialistas apodados los « chiens jaunes », en alusión al color de sus chalecos. Su misión es vital para operar las aeronaves, ya se trate de aviones de combate Rafale Marine o de helicópteros embarcados.

La ceremonia distinguió dos niveles de cualificación, premiando trayectorias de formación especialmente intensas. Así, se entregaron cuatro insignias de directores de cubierta de vuelo al término de un curso de nueve semanas. Estos mandos son los verdaderos directores de orquesta de la cubierta de vuelo, responsables de la coordinación y de la seguridad de todas las maniobras.
Al mismo tiempo, se entregaron quince diplomas de miembros de cubierta de vuelo (MOPONTVOL) tras seis semanas de formación intensiva, preparando a estos marinos para las tareas técnicas de catapultaje, apontaje y movimiento de aeronaves.
RITO DE PASO Esta entrega de diplomas e insignias representa mucho más que un simple fin de curso. Oficializa la cualificación de estos marinos y su aptitud para incorporarse a las tripulaciones de los principales buques de la flota francesa.

Próximamente serán destinados al portaaviones Charles de Gaulle o a los portahelicópteros anfibios (PHA) de la clase Mistral, donde sus competencias se pondrán a prueba de inmediato. Su papel es fundamental para la capacidad de proyección de la Marine nationale. En un entorno ruidoso extremo y potencialmente peligroso, donde el más mínimo error puede tener consecuencias dramáticas, su rigor, su concentración y su perfecto dominio de los procedimientos son los garantes de la seguridad de los pilotos y de la eficacia de las operaciones aéreas realizadas desde el mar.
Estos diecinueve nuevos especialistas constituyen un relevo esencial para mantener el alto nivel de rendimiento de las fuerzas aeronavales francesas.


Fotos Alain BLANCHOT y Marine nationale.