Sábanas usadas, lienzos de expresión para los pacientes
Fruto de la alianza entre el hôpital Renée Sabran, el musée du Niel y el lycée Golf-Hôtel de Hyères, esta iniciativa transforma el arte en...

El proyecto, dirigido por la profesora Catherine Parayre de la université Brock en Canadá, invitó a pacientes y miembros del personal del hospital a participar en talleres de escritura creativa. Del otoño de 2025 al invierno de 2026, estas sesiones se llevaron a cabo una vez al mes en las reservas del musée du Niel. Cada taller se articuló en torno a una obra de la exposición « L'abstraction est une couleur », que se inauguró en el museo el 2 de mayo.
Los textos poéticos y críticos nacidos de estos intercambios se confiaban después a los alumnos de la especialidad Brevet des métiers d'arts del lycée Golf-Hôtel. Debían ilustrar estos escritos, apropiándose de técnicas artísticas e infográficas. « Este año, la iniciativa ha tomado una dimensión simbólica adicional, ya que las obras se realizan sobre sábanas usadas del hospital, recicladas para convertirse en soportes de creación.
La ambición del proyecto va más allá del simple marco artístico. Se trata de una aventura humana que derriba las barreras jerárquicas, sociales y médicas », subraya Catherine Parayre, directora del Centre de Recherche en arts interdisciplinaires et culture créative de la universidad canadiense.
RECORRIDO COLECTIVO « La cooperación entre el musée du Niel, el hôpital Renée Sabran y el lycée Golf-Hôtel es de un profesionalismo ejemplar por parte de los participantes. Interdisciplinaria e intergeneracional, relaciona a individuos y grupos de diversos orígenes y los involucra en un recorrido colectivo y solidario. Esta cooperación no solo es fuente de bienestar y conciencia plena en entornos que plantean numerosos desafíos a quienes los frecuentan, sino que también contribuye a perspectivas inéditas que enriquecen el diálogo intelectual », insiste. Para los estudiantes de secundaria, la experiencia es igualmente enriquecedora, al ofrecerles una aplicación concreta de sus competencias en un marco profesional y humano.

« Este proyecto tripartito es prometedor y beneficioso para nuestros alumnos, induce mucho más que una enseñanza puramente disciplinaria. Los lazos creados permiten aprehender competencias psicosociales que son esenciales para el desarrollo de nuestro público adolescente », explica Stéphanie Lounas, profesora referente.
Más allá de la creación, los talleres ofrecen un verdadero espacio de libertad y de intercambio, lejos del estricto marco terapéutico. La experiencia de Justine Merri-Preira, psicóloga del servicio de medicina física y de rehabilitación (MPR) del hospital, es valiosa para comprender el impacto del proyecto: « Este taller ha sido un momento profundamente vivo, donde profesionales y pacientes han podido encontrarse de otra manera, en un espacio de intercambio. A través del cuadro, las palabras vienen poco a poco; nos atrevemos a decir, a hacer poesía, a entregarnos, a mover las líneas.
Simplemente nos encontramos juntos en la experiencia del arte ».
LIBERACIÓN Este sentimiento de liberación es corroborado por los participantes. Paumeline, paciente en el pavillon Kermès, testimonia: « En el hospital y en nuestro proceso de atención, debemos respetar procedimientos rigurosos, no hay lugar para el azar para lograr nuestra rehabilitación. Cuando todo el día estamos en el esfuerzo, en el control, trabajando duro para recuperar nuestros apoyos, aquí tenemos derecho a dejarnos llevar.
Es desestabilizador, por supuesto; pero qué alivio, por fin, reapropiarnos de nuestra mente, de nuestro imaginario ».
Esta « respiración » beneficia también al personal sanitario, como Thibaut Barrois, quien confiesa: « Me dejo llevar por la ola benevolente del colectivo, la libertad del artista [...] , y despego, dejo bailar las palabras; me dejo bailar ».
La elección de pintar sobre sábanas de hospital no es casual. Conlleva una fuerte carga simbólica, analiza Catherine Parayre: « La sábana es el hospital y su número de camas disponibles, pero también es la intimidad; el único trozo de tela que nos acompaña a lo largo de toda nuestra vida, desde la cuna hasta el sudario.
También es la relación amorosa, los niños, los sueños... la puerta y el imaginario se abren una vez más ». Reciclar estas sábanas en un proceso creativo se convierte entonces en una metáfora potente del renacimiento, tanto físico como moral.
Una manera de transformar el símbolo del cuidado en una oda a la vida y a la imaginación.



Ce sentiment de libération est corroboré par les participants. Paumeline, patiente au pavillon Kermès, témoigne : « À l’hôpital et dans notre parcours de soins, nous devons respecter des procédures rigoureuses, il n’y a pas de place au hasard pour réussir notre rééducation. Quand toute la journée, on est dans l’effort, dans le contrôle, on travaille dur pour retrouver nos appuis, ici on a le droit de lâcher prise. C’est déstabilisant forcément ; mais quel soulagement enfin de se réapprivoiser notre mental, notre imaginaire ». Cette « respiration » profite également aux soignants, comme Thibaut Barrois qui confie : « Je me laisse porter par la vague bienveillante du collectif, la liberté de l’artiste [...], et je décolle, je laisse danser les mots, je me laisse danser ». Le choix de peindre sur des draps d’hôpital n’est pas anodin. Il est porteur d’une forte charge symbolique analyse Catherine Parayre : « Le drap c’est l’hôpital et son nombre de lits disponibles mais c’est aussi l’intimité ; le seul morceau de tissu qui nous accompagne tout au long de notre vie du couffin jusqu’au linceul. C’est aussi la relation amoureuse, les enfants, les rêves... la porte et l’imaginaire s’ouvrent encore une fois ». Recycler ces draps dans un processus créatif devient alors une métaphore puissante de la renaissance, à la fois physique et morale. Une manière de transformer le symbole du soin en une ode à la vie et à l’imagination. •
Fotos Philippe OLIVIER.