27/07/2026

El hombre solo, cara a cara con el público

El 13 de mayo, Fred Guittet ofreció un conmovedor monólogo sobre la vida de un sintecho, Pilo, en la place de l’horloge.

LRPor La RedacciónPeriodista 6 de julio de 2026 Lectura: 2 min
L’homme seul, en tête à tête avec le public
L’homme seul, en tête à tête avec le public© La Gazette du Var
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El público acudió a la cita el 13 de mayo, en la place de l’horloge, para disfrutar de un momento de teatro y humanidad, suspendido y emotivo.

Un potente monólogo, tejido con verdaderos momentos de vida, magnificado por la interpretación al bisturí de Fred Guittet. ¿La historia? La de Pilo, un sintecho dispuesto a revelar su vida desde el banco en el que se durmió, entre dos pausas, entre dos ciudades.

Más de una hora de testimonios compartidos con una voz ronca y rugosa que atrapa a los espectadores, silenciosos y casi recogidos, a pocos metros de un actor sorprendentemente real.

Una verdad construida sobre la base de testimonios de personas conocidas por el director de escena Seb Lanz durante las rondas nocturnas en las calles de Lyon. Une verdad que recuerda a la figura de Saint-François d’Assise, especialmente en Le Très Bas de Christian Bobin, que inspiró a los hombres de teatro. Estos últimos quisieron magnificar este despojo que no impide la filosofía, sino todo lo contrario.

ACCIDENTE DE LA VIDA

Este accidente de la vida se asume con una voluntad feroz de dar nobleza a una existencia golpeada, de ir a buscar a los demás en sus proyecciones sesgadas. Un grito del corazón que da voz a estos desheredados tantas veces marginados, anonimizados, condenados al silencio.

Así lo resume la compañía: «Esta obra nació de una mirada benévola y se nota. Nada de miserabilisme, sino mucha ternura».

Al término de la representación, Fred Guittet confirma: «Como buscador de testimonios, me inspiré en la nobleza de algunos, como Samir, en Avignon, desprovisto de todo pero muy digno, muy elegante. La idea es convertir la violencia despiadada de la calle en una poesía que recuerde la importancia de escuchar, de detenerse juntos. Una hora para una vida es poco, pero puede lograr mucho».

SABOR PARTICULAR

Esta propuesta original se refleja en la propia forma del monólogo, concebido como una oportunidad de itinerancia y de intercambio, reflejo de la itinerancia de los mendigos magnificados y puestos de relieve en el texto.

Alojamiento en casas particulares, acogida por parte de compañías de teatro locales que se encargan de encontrar un lugar, aportación voluntaria, aspectos todos ellos que prolongan la experiencia vivida y le otorgan un sabor particular.

La voluntad es dejar un perfume persistente, ir más allá del mero límite de un monólogo, de la cómoda postura de espectador, para provocar una reflexión duradera.

La salida de escena final de Pilo, brusca y sin avisos previos, sobrecogió a los espectadores, que tardaron unos instantes en aplaudir, como desconcertados. Esta emoción fue expresada por varios de ellos durante el coloquio posterior.

Con su ropa de calle, Fred Guittet se divertía con esta zona de flotación propicia para el debate, con el sintecho muy cerca, a veces a pocos centímetros, que regresa como un actor al alcance de la mano. Misma voz, postura diferente.

Un hombre solo en medio de otros, como un llamamiento a romper soledades, a tender la mano.

Foto PRESSE AGENCE.