El sueño amarrado de un visionario
Entrevista con Denise Spoerry, testigo privilegiada de la epopeya arquitectónica de François Spoerry.

En el golfe de Saint Tropez, François Spoerry imaginó una ciudad lacustre única, convertida en uno de los símbolos del litoral varois: Port Grimaud. Port Grimaud 1, concebido como una ciudad marítima a escala humana, fue seguido por Port Grimaud 2, una expansión marcada por compromisos con inversores extranjeros, y luego por Port Grimaud 3, un retorno a la iniciativa personal del creador. A través del testimonio de Denise Spoerry, compañera y testigo privilegiada, se dibuja la historia de un proyecto extraordinario: sus orígenes, sus tensiones, su impacto cultural y social, y el legado sentimental que deja tras de sí.
El nacimiento de un sueño marítimo ¿Cómo nació Port Grimaud? Denise SPOERRY. Port Grimaud nació de una idea ingeniosa: organizar la ciudad en torno al barco.
François decía siempre: «El barco es el jefe». Quería que cada casa tuviera su amarre, su muelle, y que la vida cotidiana transcurriera al ritmo del mar. A veces se dice que cada casa es «un puerto en miniatura».
¿Es una fórmula acertada? DS. Ah, sí, totalmente.
Es una fórmula muy buena. Cada casa es casi un puerto en miniatura, con el barco en el centro de la vida doméstica.

Port Grimaud 1: una ciudad pensada para la vida cotidiana ¿Cuál era la filosofía de François Spoerry en el diseño de Port Grimaud 1? DS. Quería un hábitat horizontal, de convivencia, a escala humana.
Nada de grandes conjuntos verticales, sino casas variadas, coloridas, adaptadas a la vida familiar. Los pioneros creyeron en el proyecto. Su confianza permitió lanzar la aventura.
Port Grimaud 2: Las tensiones de la expansión La expansión hacia Port Grimaud 2 no fue sencilla. ¿Qué ocurrió? DS.
En 1969, inversores alemanes adquirieron terrenos vecinos. Presentaron proyectos de cubos de hormigón, rompiendo con el espíritu inicial. François se quedó consternado.
Temía ver sus casas dar a una arquitectura antagónica. ¿Cómo reaccionó? DS.
Tuvo que asociarse, a su pesar. Los compromisos fueron dolorosos, las tensiones frecuentes. Pero el conjunto conserva cierta coherencia arquitectónica, aunque François lo habría diseñado de otra manera si hubiera tenido el control total.
Port Grimaud 3: el retorno a la iniciativa personal ¿Y Port Grimaud 3? DS. Ahí es diferente. Port Grimaud 3 nació de la reconversión de un terreno de camping. François retomó el control, fiel a su espíritu inicial. La expansión fue controlada, coherente y prolonga la obra sin traicionarla.
Una ciudad completa y viva ¿Port Grimaud no es solo una estación balnearia? DS. No, es una ciudad de verdad. François financió la iglesia, diseñó una casa común con oficina de correos y servicios, y fomentó los comercios de proximidad. Quería que Port Grimaud funcionara a diario, no solo en verano.
Impacto cultural, social y turístico ¿Cuál ha sido el impacto cultural y turístico del lugar? DS. El éxito fue inmediato y duradero. Port Grimaud fue reconocido como «arquitectura contemporánea notable». Pero sobre todo, rompió corsés normativos y abrió el camino a una arquitectura más libre.
¿Y en el plano social? DS. El hábitat horizontal favorece el vínculo social, la vigilancia informal y la convivencia. Al contrario que los grandes conjuntos, donde las familias se pierden en la verticalidad, Port Grimaud ofrece una vida a escala humana.
Envejecimiento y adaptaciones La población envejece. ¿Cómo se adaptó el proyecto? DS. La utopía sin coches chocó con la realidad. François aceptó algunas adaptaciones, como una plaza de aparcamiento por casa, para mantener una vida cómoda para los más mayores. Pero el espíritu original sigue intacto.
Las relaciones entre el ayuntamiento y las ASL Ha mencionado tensiones con los representantes del Estado. ¿Puede precisar? DS.
Sí. Durante décadas, Port Grimaud funcionó con sus propias reglas. François había diseñado los muelles y los amarres para que cueste muy caro teniendo en cuenta los diversos procedimientos y los gastos generados por los honorarios de los abogados.
los habitantes pudieran vivir con su barco como con su casa. Pero recientemente, el ayuntamiento y los servicios del Estado han querido imponer nuevas normas, a veces en contradicción con lo que funcionaba desde hace sesenta años.
Concretamente, ¿de qué se trata? DS. Las pequeñas plazas que François había construido para permitir a las familias desembarcar, quedarse una hora y luego marcharse.
Estos espacios nunca se habían vendido, François no había obtenido ningún beneficio de ellos. Sin embargo, el ayuntamiento y el Estado quieren ahora rentabilizarlos alquilándolos. Para mí, es un ataque directo al espíritu del lugar.
¿Cómo reaccionan los habitantes? DS. Muchos luchan.
Las ASL, las Associations Syndicales Libres que gestionan Port Grimaud, han tomado las riendas. Esto ¿Cuál es el papel de las ASL? DS.
Son esenciales. Aseguran la gestión diaria, el mantenimiento de los muelles, de los amarres, de los espacios comunes. Defienden el espíritu de Port Grimaud frente a las presiones externas.
Sin ellas, el proyecto ya habría sido desnaturalizado.
Legado sentimental e intemporal ¿Si tuviera que transmitir un mensaje a las generaciones futuras? DS. No tocar el espíritu del lugar. François lo había previsto todo. Port Grimaud es un diseño fantástico que seguirá gustando dentro de cien años.
¿Se puede decir que Port Grimaud es «un sueño amarrado en el golfe de Saint Tropez»? DS. Sí, totalmente. Es su sueño, hecho posible por un terreno poco común entre la carretera y el mar.
¿Y en el plano personal? DS. He vivido una vida libre y maravillosa gracias a François. Port Grimaud es nuestro logro, nuestro patrimonio afectivo. No quiero que nos lo quiten.
Port Grimaud aparece, a través de este diálogo, como una obra híbrida: estética, social y turística. Su fuerza radica en la relación íntima entre el hábitat y el mar, en la diversidad de sus fachadas y en la concepción de una ciudad a escala humana. Entre conservación y adaptación, el mensaje de Denise Spoerry es claro: preservar el espíritu del lugar para que el sueño amarrado en el golfe de Saint Tropez continúe vivo.
Declaraciones recogidas por Pierre BEGLIOMINI.