«El verdadero armamento estratégico es la fábrica»
François de Canson defendió la soberanía industrial en los 5º Encuentros Estratégicos del Mediterráneo en Toulon.

En Toulon, puerto emblemático de la potencia naval francesa, se celebró el 7 de octubre la 5.ª edición de los Rencontres Stratégiques de la Méditerranée. François de Canson, presidente de la Région y alcalde de La Londe-les-Maures, inauguró estos dos días de debates. Estuvo acompañado por Pascal Ausseur, director general del Institut FMES (Fondation pour la Maîtrise des Enjeux Stratégiques), y Xavier Pasco, director de la Fondation pour la Recherche Stratégique.
Ante un mundo en plena transformación, el representante regional hizo un llamamiento a replantear los fundamentos de la potencia y de la soberanía.
Un compromiso regional con la defensa
Socio histórico de la FMES desde 2017, la Région Sud ha renovado su compromiso hasta 2026 con una subvención de 300 000 €, que representa el 26 % de la financiación de la fundación. Este apoyo busca consolidar las actividades de reflexión, formación y acompañamiento del ecosistema de defensa regional.
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La Région se apoya en la experiencia de la FMES para reforzar la base industrial y tecnológica de defensa (BITD) del territorio, un sector clave para la economía y la autonomía estratégica nacional.
Redefinir la potencia en la era de las interdependencias
En su discurso, François de Canson insistió en el «cambio de época» que atravesamos, donde las crisis (geopolíticas, económicas, tecnológicas) están ahora interconectadas. Hizo un llamamiento a abandonar «las gafas del mundo que se va» para comprender las nuevas realidades.
Para él, la definición misma de la potencia ha evolucionado. Ya no se mide únicamente por la capacidad de actuar, sino sobre todo por la ausencia de dependencias: «Ser potente ya no es solo poder actuar. Es no depender de nadie para poder hacerlo. La potencia, en resumen, es la libertad de acción».
Esta libertad se ve hoy amenazada por las vulnerabilidades tecnológicas, las cadenas de suministro, las normas impuestas por otros y las guerras de información.
La industria, un imperativo estratégico
El presidente de la Région hizo hincapié en el retorno con fuerza de la industria como un imperativo estratégico, una idea que considera olvidada durante demasiado tiempo: «Quizá esté pasado de moda decirlo, pero la verdadera arma estratégica es la fábrica».
Recordó que la potencia no se mide únicamente por la capacidad de innovar, sino también por la de «fabricar, reparar y producir a largo plazo». Tomando el ejemplo de Toulon, subrayó que la fuerza naval francesa se apoya en una profundidad industrial y en un saber hacer transmitido durante generaciones. «La soberanía tiene las manos de quienes aún saben hacer».
De la autonomía cognitiva a la paz civil
Más allá de la industria, el discurso abordó la soberanía digital, calificada de «autonomía cognitiva», indispensable para seguir siendo dueño del propio juicio frente a los algoritmos y a la desinformación.
La dimensión marítima, con sus estrechos, puertos y cables submarinos, también fue citada como un nuevo mapa de la potencia.
Por último, François de Canson destacó la importancia de la transmisión, celebrando la retransmisión en directo de los debates en los institutos de la región por primera vez: «Francia debe seguir siendo un lugar donde se puedan comprender los conflictos del mundo sin reproducirlos. Es una exigencia de paz civil. Los periodos de cambio histórico exigen no solo potencia, sino también carácter».



Fotos Philippe OLIVIER.