El proyecto de aparcamiento elevado de Rudy Ricciotti, descartado
En Hyères, la alcaldesa abandona el aparcamiento elevado de Rudy Ricciotti, considerado muy caro, por una opción más ecológica.

La Municipalité d’Hyères cambia radicalmente de rumbo para la ordenación del nodo de transportes de la estación. Véronique Bernardini, alcaldesa de la ciudad, ha oficializado el abandono del proyecto de aparcamiento elevado diseñado por el célebre arquitecto Rudy Ricciotti y promovido por su predecesor, Jean-Pierre Giran.
El proyecto preveía una estructura monumental en silo de 230 metros de longitud en cuatro niveles, ofreciendo 458 plazas de aparcamiento. Esta decisión certifica una nueva visión para este barrio estratégico, basada en la sobriedad presupuestaria y las exigencias ecológicas.
Un proyecto considerado demasiado costoso y desproporcionado
El cambio de postura del ejecutivo municipal se apoya en argumentos financieros y medioambientales. El coste del aparcamiento en silo se estimaba inicialmente en cerca de 24 millones de €, un importe que, según la nueva mayoría, ni siquiera integraba los indispensables trabajos de viabilidad. La alcaldesa lamenta asimismo que ya se hayan gastado dos millones de € en los diversos estudios preliminares.
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Más allá del presupuesto, es el propio diseño del edificio, considerado demasiado masivo y desfasado con la necesidad de luchar contra la artificialización del suelo, lo que se pone en cuestión.
«En el contexto de la campaña, nos decían que el proyecto era inminente. En realidad, nos dimos cuenta de que no se había presentado ninguna licencia de obras. Eso nos permitió replantearlo todo con una mirada más responsable y sostenible», explicó Véronique Bernardini.
Prioridad a la vegetación y a la movilidad sostenible
En lugar de la imponente estructura de hormigón, el ayuntamiento prioriza una ordenación en superficie diseñada para favorecer la infiltración del agua y combatir las islas de calor urbanas. El nuevo proyecto pretende triplicar la superficie permeable del espacio, pasando de 5 200 m² a 16 440 m².
«La infiltración de las aguas pluviales y la lucha contra las islas de calor son elementos que nos importan mucho», insiste la alcaldesa.
La capacidad del aparcamiento se ajustará a 350 plazas, frente a las 305 actuales, una cifra que respondería mejor a las necesidades reales identificadas por un estudio de la SNCF. Para evitar el fenómeno de los «coches lapa», se podría implantar una tarificación que incite a los usuarios que requieran un estacionamiento de larga estancia a utilizar el aparcamiento gratuito del Espace 3000, situado a poca distancia.
Para facilitar este trasbordo, se creará una nueva conexión peatonal y ciclista. Se reforzará la oferta de movilidad sostenible, duplicando los carriles bici (de 230 a 460 metros) y habilitando un espacio dedicado al alquiler de bicicletas, en coherencia con el futuro servicio metropolitano de Toulon Provence Méditerranée (TPM).
Un presupuesto reducido a la mitad, pero un horizonte lejano
Este cambio de paradigma va acompañado de una reducción drástica de la partida presupuestaria. El coste previsto de la nueva ordenación se reduce a 10 millones de euros, una suma que esta vez incluye la totalidad de los estudios y las obras viales anexas.
«Partimos de un nuevo proyecto en el que no hay edificio. Eso lo simplifica todo. Los trámites se acortan a la mitad», precisa Rudy Nicolau, director adjunto de los servicios técnicos de la Métropole.
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Sin embargo, los usuarios deberán armarse de paciencia. La complejidad de los trámites administrativos y técnicos pospone la entrega del proyecto, que ya no se prevé antes de 2030, o incluso 2031. La alcaldesa se muestra prudente y subraya que el plan actual representa una hoja de ruta que se precisará en futuros estudios.
«También hay que tener en cuenta que estamos, en esta fase, ante un plan que presenta nuestras intenciones. Habrá diferentes estudios que permitirán afinarlo», concluye Véronique Bernardini.


Fotos Philippe OLIVIER.