Toulon honra a Salvador Nunez, director del proyecto de la A57
El 24 de julio, Salvador Nunez fue homenajeado por su trabajo excepcional en las obras de la A57.

Asimismo, Josée Massi, alcaldesa de Toulon, le rindió un vibrante homenaje, entregándole la medalla de la Ville. Un homenaje sincero, a la altura de la obra fuera de lo común que dirigió durante cuatro años. Este fuerte gesto de gran simbolismo concluyó una de las obras más emblemáticas de la metrópoli, a saber, la ampliación de la autopista A57. «Todo el mundo sabe lo que la ciudad de Toulon le debe, pero en el momento en que su misión llega a su fin en nuestra metrópoli, era importante tomarse el tiempo de agradecerle y recordar que durante estos cuatro años de obras, este último fue más que el director de la mayor obra de la metrópoli. Ha sido un verdadero socio de nuestras instituciones, un interlocutor atento y reactivo», declaró Josée Massi, durante la ceremonia organizada en su honor. «En cuanto se presentó la oportunidad, vino a trabajar al Sud. Como le gusta asumir retos, se convirtió en VINCI en el especialista en obras difíciles y complejas, como fue el caso de la ampliación de nuestra A57. Es un ingeniero de talento, pero quienes trabajan con usted, bajo sus órdenes, lo definen ante todo como un hombre de campo. El ambiente acogedor de las oficinas no es su universo», subrayó la alcaldesa de Toulon. De hecho, durante 4 años, Salvador Nunez dirigió las obras de este proyecto titánico por cuenta de VINCI Autoroutes. Si bien su nombre es muy conocido por los actores del territorio, lo es tanto por sus competencias técnicas como por su cercanía con los cargos electos, los vecinos y los usuarios.
HOMBRE DE RETOS Y DE PROXIMIDAD

«Salvador Nunez ha sido mucho más que el director de una gran obra, ha sido un verdadero socio», subrayó Josée Massi. Ingeniero civil, especialista reconocido en proyectos complejos, el andaluz de origen nunca ha perdido su gusto por el terreno, donde se distingue por su estilo inimitable y su sentido del contacto.
Así, bajo su dirección, la obra de la A57 permitió la creación de 7 kilómetros de carriles adicionales, la construcción de seis estructuras (siete contando la pasarela), en una zona urbana densa con 110 000 vehículos al día, una hazaña raramente realizada. «Su pasión, desde muy pequeño, es construir puentes, lo que influyó en sus estudios y determinó su carrera. Estaba predestinado a la ingeniería civil y, con el tiempo y la experiencia, se convirtió en especialista en obras complejas. Dirige desde hace más de 20 años las grandes obras de ASF - Autoroutes du Sud de la France para Vinci Autoroutes»,

señaló la primera edil. Por ejemplo, desde el inicio de las obras, se movilizaron agentes de enlace para responder a las preocupaciones de los vecinos. Más aún que la tecnicidad, es la gestión humana del proyecto y su capacidad de adaptación lo que ha marcado los espíritus. El director operativo de la A57 estableció un diálogo constante con los habitantes y las instituciones, llegando incluso a adaptar los calendarios de cierres de autopistas para respetar el calendario del RCT o para encontrar compromisos en asuntos delicados, como el del barrio Californie.
CONSTRUCTOR ATENTO
«El ambiente acogedor de las oficinas no es su universo», recordó Josée Massi, evocando con humor sus famosos trajes camargueses y sus camisas de flores. «Al hombre le gusta la acción, lo concreto, el contacto directo, tanto con los equipos como con los vecinos. En los asuntos delicados, como el del barrio Californie, supo escuchar, negociar y construir una solución equilibrada. Una gran prueba de respeto», deslizó la alcaldesa, no sin una sonrisa, a propósito de este apasionado del Real Madrid. A la hora de los agradecimientos, por tanto, no solo homenajeó al ingeniero. Saludó a un hombre de campo, a un socio, a un constructor atento al más mínimo detalle —técnico, humano o institucional—: «Ha sido mucho más que el director de la mayor obra de la Métropole. Ha sido un verdadero socio de nuestras instituciones, un interlocutor atento y reactivo». «Aquí siempre será bienvenido y considérese un ciudadano de honor de nuestra ciudad», concluyó la alcaldesa, antes de entregarle la medalla de Toulon. Finalmente, regresa a Occitanie, pero conserva un lugar especial en el corazón de los habitantes de Toulon. Originario de Séville, Salvador Nunez reivindica con orgullo sus raíces. «Andaluz hasta el fondo del alma», regresa a la región de Montpellier y a un estilo de vida cercano a su tierra natale. Un regreso a los orígenes, sin renegar de los años en Toulon, ricos en desafíos y lazos humanos. •
Fotos Ville de Toulon.